Crecer también es obedecer
Pastor Juan Luis Granados - Formación y Consejería Cristiana
2 Pedro 1:5 RVR1960
“Esforzaos por añadir a vuestra fe, virtud; a la virtud, conocimiento.”
Dios no solo nos llama a creer, sino a crecer. La fe auténtica nunca se queda estática, siempre busca avanzar y profundizar. En un mundo cambiante y demandante, la falta de preparación no solo limita oportunidades, también afecta nuestro testimonio. Capacitarse no es una opción secundaria para el creyente, sino una respuesta responsable al llamado de Dios. Aprender es una forma práctica de honrar los dones que Él nos ha confiado.
La Escritura es clara al unir fe y conocimiento como un proceso intencional. El crecimiento espiritual y personal requiere disciplina, constancia y humildad para reconocer que aún no lo sabemos todo. Desde una mirada terapéutica, el aprendizaje fortalece la autoestima sana y reduce el miedo al cambio. Negarnos a crecer suele estar más relacionado con inseguridades que con falta de capacidad. Dios no exige perfección, pero sí disposición. Capacitarse implica salir de la comodidad y aceptar el desafío de mejorar. Cuando aprendemos, no solo nos beneficiamos nosotros, sino también quienes están bajo nuestra influencia. La diligencia honra a Dios porque refleja una mayordomía responsable.
“El que deja de aprender, envejece rápidamente, sin importar su edad.” Henry Ford.
Crecer es un acto de obediencia diaria. Dios utiliza el proceso de aprendizaje para moldear nuestro carácter y ampliar nuestra visión. Cada nueva habilidad desarrollada es una herramienta que puede ser usada para bendecir a otros. No capacitarse es enterrar talentos. Hoy es un buen día para decidir avanzar.
Motivo de oración. Señor, danos un corazón dispuesto y humilde. Ayúdanos a ser diligentes con nuestro crecimiento y a no temer a los procesos que nos forman.
Puedes descargar este devocional ingresando al link:
https://drive.google.com/file/d/1USumpQQywDQJLXgGeu8DvCqILuSwM3Cq/view?usp=drive_link


