Enfócate en la meta: Cristo
Sidry Olivier - Hábitat Matris
1 Corintios 9:24–26 (NVI)
“¿No saben que en una carrera todos los corredores compiten, pero sólo uno obtiene el premio? Corran, pues, de tal modo que lo obtengan. Todos los deportistas se entrenan con mucha disciplina. Ellos lo hacen para obtener un premio que se echa a perder; nosotros, en cambio, por uno que dura para siempre. Así que yo no corro como quien no tiene meta; no lucho como quien da golpes al aire.”
La vida es como una carrera. Desde pequeños nos enseñan a esforzarnos para ser buenos estudiantes, luego buenos profesionales y finalmente personas exitosas según los estándares del mundo. Hemos crecido escuchando frases como: “Prepárate bien para tu futuro”. La carrera de la fe es parecida, debemos estar en constante entrenamiento y preparación.
Por eso, al escribir a los Corintios, el apóstol Pablo usa la imagen del atleta que entrena con disciplina para ganar un premio que se desgasta y desaparece. Con esta metáfora nos recuerda que, como cristianos, debemos esforzarnos y prepararnos constantemente en el crecimiento de nuestra fe para estar listos y prestos a las continuas pruebas que recibimos en este mundo terrenal, pensando siempre que nuestro premio no es de este mundo, sino que tendremos una recompensa eterna.
Esto no significa que nuestra educación, trabajo o profesión no tengan valor. Al contrario, como Pablo, podemos usar todo lo que aprendemos como herramientas para glorificar a Dios y dar testimonio de Cristo en cada ámbito de la vida. Sin embargo, nuestra mayor prioridad debe ser formarnos en el carácter de Jesús y crecer en el conocimiento de su Palabra, y esto lo logramos a través del escudriñar las escrituras y de prepararnos con las diferentes herramientas a las que tenemos acceso.
Pablo concluye diciendo: “Así que yo no corro como quien no tiene meta; no lucho como quien da golpes al aire”. Estas palabras nos invitan a vivir con propósito, disciplina y enfoque en Cristo. Que nuestra carrera no sea sin dirección, sino orientada hacia conocerlo más, parecernos a Él y servirle con todo lo que somos.
Motivo de Oración: Te invito a orar y a entregarle al Señor tu carrera, pidiéndole que mantenga tus ojos puestos en Jesús mientras te entrenas en la oración, la Palabra y la obediencia, recordando que Él es tu meta final.
Puedes descargar este devocional ingresando al link:
https://drive.google.com/file/d/1jiS2rbjsUxyXWGrzCXuo7bbYuVvJnjrA/view?usp=drivesdk


